La Cordillera de los Andes es un amplio camino montañoso que cruza por el borde occidental de América Latina, dividiendo a países, como el Ecuador, en regiones diversas y únicas.
Este mosaico de montañas es la razón por la cual existe una infinidad de microclimas, tan solo en la región sierra de estos países, con tormentas ventosas,montañas nevadas, valles y ollas, cuya flora es tan diversa como su población. Es por eso que, en medio de este fenómeno natural, encontramos una diversidad de flores, cuyas características son tan únicas como el clima en el que crecen.
Las rosas en particular, son flores que se ven afectadas por su clima y cuidado, reflejan en sus pétalos y colores lo que reciben de su ambiente, logrando definir una diversidad de colores, tonalidades, tamaños y formas en un mismo país.
Siendo así, se pueden encontrar ejemplares de hasta 2 metros y colores profundos y fuertes, tanto como pasteles y delicados, en más 20 diversidades de rosas. El Ecuador es cuna del 10% de la flora mundial, entre ellas, más de 25 mil especies de rosas que se exportan a más de 106 países mundiales y representan el 76% de la exportación florícola del país.

